miércoles, 28 de abril de 2010

ENTERRAR A LOS MUERTOS.


Todo ser humano -héroe o villano, decente o criminal- tiene derecho al duelo por parte de aquellos que lo amaron en vida. Y ese duelo exige la presencia del cadáver con el fin de poder enterrar dignamente los restos del difunto.

Ha quedado bien claro que en los dos bandos se practicó una enfurecida 'limpieza étnica'
Habría que ampliar el mutuo perdón y hacer que todos los muertos sean también de todos
Esa demanda, la del duelo, se transmite de padres a hijos. Así se constata en el caso de las fosas dejadas en campos y cunetas por la represión franquista.

Han sido los nietos de los muertos quienes han reclamado -y reclaman- un entierro decente para sus abuelos. Este era -a mi juicio- el principal objetivo de la Ley de Memoria Histórica. Pero ¿qué ha hecho el Gobierno para cumplir esta ley desde que se aprobó? Si hemos de atender a lo que dicen los parientes de los muertos, el Gobierno ha hecho muy poco. Quizá por eso algunos deudos fueron a llamar a la puerta de Baltasar Garzón, quien, creyéndose competente para el caso, acabó por meterse en un lío de incierto destino.

Mas, sea como sea, este barullo judicial ha servido para colar algunos mensajes de muy dudosa calidad.

Mensaje nº 1: La Ley de Amnistía -como toda la Transición- fue hecha bajo presión, debido al miedo que producía el ruido de sables. Más que amnistía fue amnesia lo que se impuso.
Esto es falso y además encierra una calumnia contra quienes se pusieron de acuerdo en traer la democracia a España y para ello prepararon una Constitución consensuada. No fueron cobardes, sino generosos.

El proceso necesitaba de la previa reconciliación, por eso -y sólo para eso- se votó la Ley de Amnistía, cuya vigencia se pretende ahora negar echando mano de las normas del Derecho Penal internacional que declaran imprescriptibles los crímenes contra la Humanidad. Normas éstas que, según los especialistas consultados, no invalidan en nada la Ley de Amnistía de 1977.

En efecto, el único texto vinculante en materia de crímenes contra la Humanidad está en el convenio que se elaboró y aprobó en el seno de la Asamblea General de Naciones Unidas (Resolución 2391 -XXIII- de 26 de noviembre de 1968), que no contiene codificación alguna de normas de Derecho Internacional. Es un tratado-ley que sólo obliga a los Estados ratificantes, que han sido apenas una cincuentena, entre los que no está España ni Estados Unidos ni países importantes de la Unión Europea. Por lo tanto, la ley española de amnistía no se opuso a ninguna otra norma de origen internacional que la contradijese.

Por otro lado, el tratado por el que se instituyó el Estatuto de la Corte Penal Internacional establece en su artículo 11 que esa Corte sólo tendrá competencia respecto de crímenes cometidos después de su entrada en vigor, lo cual deja fuera los crímenes del franquismo y también, por cierto, aquellos que pudieran haber cometido -permitido- las autoridades republicanas.

En cualquier caso, ha quedado bien claro que en los dos bandos se practicó una enfurecida "limpieza étnica".

Y aquí llega el segundo mensaje perverso:
Mensaje nº 2: Los asesinados en la retaguardia republicana ya fueron "honrados" y sus victimarios perseguidos por el franquismo. Los únicos que ahora deben ser "honrados" -y sus asesinos juzgados- son los represaliados por el franquismo.

Lo que se consigue con un mensaje tan sectario es perpetuar la división. Precisamente todo lo contrario de lo que una persona bien nacida debiera desear. En efecto, lo que se debiera hacer es precisamente lo contrario, es decir, ampliar el mutuo perdón y hacer que todos los muertos -todos- sean también de todos. Que quienes cayeron bajo la represión en la retaguardia republicana no por cometer algún delito sino por ser (ser cura, ser militar, ser noble, ser rico, ser de derechas...) sean reivindicados por las gentes de la izquierda, y los asesinados por los franquistas sin haber cometido delito alguno, simplemente, ellos también, por ser (ser sindicalista, ser republicano, ser socialista, ser comunista...) deben ser reivindicados por las gentes de la derecha. ¿Con qué fin? Simplemente, para poder decir todos juntos: ¡Nunca más!

Mensaje nº 3: Todos los represaliados por el franquismo son héroes de la democracia y de la libertad.
Los ganadores de la guerra civil sostuvieron durante los años de la dictadura que "sus" muertos (1936-1939) en el frente o bajo la represión en los territorios fieles al Gobierno republicano eran "mártires de la Cruzada", afirmación que está tan lejos de la verdad como cerca de la propaganda.

Ahora, con parecido entusiasmo, se pretende que todos los enemigos del franquismo que fueron represaliados durante aquella interminable dictadura fueron "héroes de la Democracia".
Esta es, también, una afirmación sectaria, y por eso debe ser negada. Lo haré a continuación, a sabiendas del riesgo que corro con ello.

Vivir durante la guerra en la retaguardia republicana -nadie que se haya ocupado de ese asunto lo negará- representó para mucha gente un auténtico infierno de persecución y de muerte. Bastaría la lectura de la gran novela de Juan Iturralde, Días de llamas, para ilustrarlo. Y esa novela me lleva a un personaje -ligado a la UGT y al PSOE- que resultó ser un individuo siniestro: Agapito García Atadell, quien se hizo famoso en Madrid al inicio de la guerra civil como jefe de una de las Brigadas del Amanecer que operaban en la capital (también los de la FAI fueron maestros en "represión revolucionaria" y montaron, por ejemplo, una checa en el Cine Europa de la calle Bravo Murillo desde donde salían a dar paseos nocturnos y a llenar de cadáveres la Dehesa de la Villa). Estas pandillas -muy contentas de exhibirse armadas por la retaguardia y de no pisar el frente- aparecían de madrugada en los domicilios de la gente "de derechas" para dar el paseo a sus moradores y, de paso, "requisar" en su propio beneficio los bienes que encontraban en los registros de aquella casas.

Según se cuenta, Indalecio Prieto -que era ministro de la Guerra- dio la orden de detener al "compañero" García Atadell y a su cuadrilla, pero, quizá alertado, Atadell arrambló con todo lo que pudo y se fue a Marsella, desde donde tomó un barco con destino a Buenos Aires. Pero el buque hizo escala en Canarias y los franquistas (quizá avisados desde la zona republicana) lo sacaron del navío y lo tomaron preso.

Sabemos a través de Koestler (autor de El cero y el infinito), entonces encarcelado por los franquistas en Sevilla, que García Atadell estuvo en aquella cárcel y allí le dieron garrote. Probablemente, sus restos reposen en alguna fosa común de algún cementerio sevillano y ahora podrían ser exhumados... ¿Con honores?

¿Por qué no aceptamos la verdad de una puñetera vez? La inmensa mayoría de la derecha española renegó de la democracia durante la República y, desde luego, durante la guerra... Pero es que la izquierda, en gran parte, hizo lo mismo, tomando la deriva "revolucionaria". En cualquier caso, una guerra civil no es el mejor momento para la defensa de los derechos civiles ni para la discusión civilizada... "Es la hora de los hornos y no se ha de ver sino su luz", ¿recuerdan?
En fin, que entre tanto ruido se ha impuesto, al fin, una consigna según la cual "el PP se niega a reconocer la sangrante realidad de las fosas" (sic). Se llega así al último mensaje. Éste ya en clave electoral.

Mensaje nº 4: La derecha española es heredera y añorante del franquismo.
¿O sea, que casi la mitad de los votantes españoles prefieren el franquismo? No sé si los ideólogos que sostienen tal mensaje y tal barbaridad, son conscientes del disparate que perpetran con este tipo de propaganda sectaria.

Mas debo decir, para concluir, que somos muchos los que -hartos de simplificaciones- nos negamos a que la izquierda se reduzca a ser la mera expresión de una aversión, la aversión a una derecha a la que visten de maniqueo sin ningún rigor intelectual.

Joaquín Leguina. EL PAIS

martes, 27 de abril de 2010

CARRERA POPULAR Y HOCKEY PATINES

Un fin de semana con muchas cosas por hacer. Así se presenta, sobre todo, el próximo domingo 9 de mayo. Habrá que sacar tiempo porque tenemos por delante un par de acontecimientos que no podemos perdernos.

Primero está la carrera popular “Alcobendas Gran Ciudad”. Más de mil atletas populares afrontaremos la tercera edición de esta prueba con mucha ilusión. Hay un nuevo recorrido que, a mi juicio, es muy interesante tanto para los que vamos a disputar la prueba como para los que quieran verla y animarnos. Esto si que se lo pido, porque no se pueden imaginar la fuerza que nos dan cuando el agotamiento empieza a hacer mella y una mirada fugaz a nuestro alrededor nos devuelve el aliento de familiares y amigos.

El CAP ha trazado un recorrido que pasa por los principales puntos de la ciudad. Al igual que muchos participantes he recorrido previamente el itinerario y les puedo asegurar que el que se duerma en la parte inicial, con una rápida bajada por la Avenida de España, lo tendrá complicado para unirse a los que hayan llegado en los grupos cabeceros a la rotonda de La Menina. La subida por el Paseo de la Chopera dejará ver a las claras quienes están más fuertes y llegarán primero a la meta.

Antes de afrontar los 10 kilómetros de la prueba me permito felicitar a los organizadores porque están consiguiendo que la carrera popular “Alcobendas Gran Ciudad” sea una de las más atractivas que se disputan en nuestra Comunidad. Y el hecho de que transcurra por los lugares más emblemáticos de la ciudad seguro que va a animar a muchos vecinos a presenciar la prueba en directo. Vaya mi aplauso hacia ellos en justa correspondencia.

Y cuando todo haya acabado la cita estará en el pabellón A del polideportivo José Caballero. Nos esperan los dos equipos que jugarán la final del campeonato de España de hockey sobre patines en categoría júnior. Esperemos que uno de ellos sea el Club Patín y que además su capitán sea quien recoja la copa de campeón que le acredita como el mejor de España. No lo van a tener fácil los locales porque el nivel en esta categoría –España es la actual campeona del mundo- es muy, muy alto. Pero otra vez les pido el aliento para los nuestros, que les empuje hacia la victoria.

lunes, 19 de abril de 2010

RUGBY ALCOBENDAS

Seguro que muchos de ustedes habrán visto la película “Invictus”, de Clint Eastwood con un genial Morgan Freeman en el papel de Nelson Mandela, y muchos otros habrán leido “El factor humano”, la obra del periodista británico John Carlin, que dio pie a la película anterior. Estarán conmigo que tanto de la lectura del libro como de la propia película deducimos que el deporte puede llegar a unir más que cualquier cosa, que un equipo simboliza pasiones e ideales y que una gran victoria es capaz de lanzar a la calle a miles de personas.
“El factor humano” es un excelente relato periodístico, mientras que en “Invictus” se muestra como el deporte puede hacer Milagros y cohesionar una sociedad.
Pero muchas veces, la gran mayoría, un encuentro deportivo no tiene ni la grandilocuencia ni la importancia de aquellos partidos de rugby que movilizaron a un país, Surafrica, pero que si tienen un gran valor en la historia de un club y de una ciudad.
Todo esto viene a cuento del próximo partido que jugará el Alcobendas Rugby en el que se decidirá el ascenso a la División de Honor. Despues de una gran temporada en la fsase regular, en la que se proclamaron campeones de grupo, ha llegado la hora de la verdad, una eliminatoria para refrendar todo el buen trabajo realizado a lo largo del año. No hay vuelta atrás. Al quince burdeos solo le vale la victoria ante el FC Barcelona. La derrota, 16-12, en el partido de ida jugado en La Teixonera (Barcelona), no deja margen de error. Toca remontada y estoy seguro que el equipo se dejará el alma en conseguirla. Pero el primer ensayo lo tiene que conseguir la afición.
El partido de ida fue muy igualado. El marcador es un reflejo de lo que ocurrió en el terreno de juego. El hecho de tener que resolver en casa da una ligera ventaja a los locales, pero las fuerzas están parejas.. El Alcobendas necesita de su mejor rugby y del apoyo de socios y aficionados que debemos reventar el campo para llevarles en volandas hacia la División de Honor.
La cita es el día 24, en Las Terrazas, a las 12,30 horas. El tercer tiempo será glorioso.

lunes, 15 de marzo de 2010

UN GOBIERNO DE CUOTA FRENTE A UN GOBIERNO DE LOS MEJORES

Un Ejecutivo montado en base a criterios electoralistas, frente a un gabinete de alto capital humano. Un gobierno con seis ministros graduados en Harvard o en Chicago frente otro con dos de sus miembros sin estudios conocidos. La España de Zapatero versus la Chile de Bachelet y Piñera.

Las comparaciones son odiosas, pero la realidad es tozuda. La formación del nuevo Gobierno de Chile a manos del conservador Sebastián Piñera vuelve a demostrar a cuántos años luz están algunos líderes políticos de otros. O lo que es lo mismo, lo poco que valora José Luis Rodríguez Zapatero la excelencia profesional y la alta formación académica a la hora de nombrar a sus equipos de gestión, frente a la seriedad aplicada por otros.

El bajo perfil internacional de un gobierno como el español sonroja si se compara con el que acaba de jurar su cargo en Chile. Frente a los seis ministros chilenos con PhD (máximo grado universitario) o doctorados en Económicas por Harvard o Chicago, el gobierno español se permite el lujo de encargar a dos personas sin formación conocida (Celestino Corbacho y José Blanco) la gestión de dos de las carteras más decisivas a la hora de salir de la crisis, la de Trabajo y la de Fomento. No sólo eso, en el ejecutivo chileno, todos sus miembros tienen un doctorado, un MBA o un master.

¿Hasta qué punto importa la formación especializada, la excelencia, en la dirección económica de un gobierno? La pregunta se la hacía hace unos días el economista Luis Garicano, reputado profesor de Economía y Estrategia de la London School of Economics en un artículo en el blog Nada es Gratis, que comparaba la formación académica y profesional de los gabinetes entrante y saliente de Chile con el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Otros datos sonrojantes. En el gobierno de la ex presidenta Michelle Bachelet había también tres doctores en Economía por universidades americanas, una doctorada en París, tres ministros con masters en el extranjero (Harvard, Johns Hopkins y Heidelberg), otro con una licenciatura en el extranjero (Wash University) y varios con formación de postgrado en su propio país. Y, sobre todo, contaba con un peso pesado, como destaca el propio Garicano, como el ministro de Economía, Andrés Velasco, “considerado un economista de primera talla en todo el mundo, doctor en Columbia, Catedrático en Harvard y autor de una serie de publicaciones muy influyentes sobre flujos de capitales y crisis financiera”.

Un gobierno de bajo perfil académico

Rodríguez Zapatero no destaca en la gestión de recursos humanos y nunca ha valorado especialmente la formación de sus ministros, ni se ha preocupado porque sean primeras figuras en sus respectivos ámbitos. Ni siquiera ha valorado mucho que sepan inglés y otros idiomas. Los ha nombrado y cesado más por decisiones puramente electorales que por otras razones más objetivas.

El mismo Zapatero es, ante todo, un profesional de la política que ha antepuesto el partido a la actividad privada, que ha preferido escalar puestos en las filas del PSOE a labrarse una alta especialización de postgrado. Por eso, tampoco aprecia especialmente que sus subordinados formen parte de la elite intelectual.

Ahí están, por ejemplo, los casos de Pedro Solbes y David Vegara, que abandonaron el Gobierno por sus diferencias de calado con el presidente, pese a contar con un expediente académico y profesional notable y con estudios tanto dentro como fuera de España. Hay que recordar que Solbes es doctor en Ciencias Políticas, licenciado en Derecho y diplomado en Economía Europea por la Universidad Libre de Bruselas, mientras que Vegara, licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Barcelona, estudió también en la prestigiosa London School of Economics.

En su lugar, el presidente optó por la más complaciente Elena Salgado, ingeniera industrial, licenciada en Económicas y Máster en Métodos Cuantitativos de Gestión. Un perfil también notable, aunque mucho más discreto que el de su mano derecha, el secretario de estado de Economía, José Manuel Campa. Campa es PhD en Económicas por la Universidad de Harvard, MA en Económicas por la misma universidad, además de licenciado en Derecho y Ciencias Económicas.

El resto del Consejo de Ministros está formado por un buen puñado de licenciados en diferentes ramas del saber y por numerosos doctores en Derecho. Pero casi nadie brilla con luz propia. María Teresa Fernández de la Vega es licenciada en Derecho y está titulada también por la Universidad de Estrasburgo. Manuel Chaves es doctor en Derecho; al igual que Francisco Caamaño; Alfredo Pérez Rubalcaba lo es en Ciencias Químicas y Ángel Gabilondo, en Filosofía. Por su parte, Miguel Angel Moratinos es licenciado en Derecho y en Ciencias Políticas; Elena Espinosa, en Ciencias Económicas y Empresariales; Carme Chacón, en Derecho, al igual que Beatriz Corredor; Bibiana Aído, en ADE (aunque realizó parte de sus estudios en la Universidad de Northumbria, en Newcastle) y Ángeles González-Sinde, en Filología Clásica.

Sebastián y Garmendia elevan la media

Destacan y elevan la media de capital humano por encima de los demás Miguel Sebastián y, sobre todo, Cristina Garmendia. Sebastián es licenciado en Económicas y Empresariales y Doctor en Economía por la Universidad de Minnesota, mientras que Garmendia es doctora en Biología y Executive MBA por el IESE.

“¿Están las dos cosas, el éxito del gobierno y la formación profunda, relacionadas?”, se preguntaba Garicano en su artículo. “¿Ayuda tener un ministro de economía brillante y conocedor de los problemas económicos a los que se enfrenta?”. El propio economista razona su respuesta. “No es completamente obvio. Por un lado, claramente hay una faceta técnica del trabajo. Por ejemplo, la decisión de subir el IVA requiere considerar y evaluar varios aspectos relativamente complejos, como el coste de la restricción presupuestaria, el impacto sobre el crecimiento económico, la incidencia del impuesto. Por otro lado, el trabajo tiene un aspecto político- es necesario vender el impuesto, es necesario convencer a los ciudadanos, y ello puede requerir un perfil político”.

“Obviamente, no hace falta tener 6 PhDs en el gobierno, como en el gabinete de Piñera, pero yo pienso que el coeficiente intelectual ayuda, y la educación también”, explica Garicano. “Los problemas a los que se enfrenta el gobierno de España no son sencillos; el poder leer un artículo del WSJ, el poder entender un análisis de Expansión, o del servicio de estudios del BBVA o del Banco de España, el poder entender lo que es una senda de crecimiento sostenible, el entender que hace que una deuda sea explosiva o no, parece, desde el sentido común, que tiene que ayudar”.

“En fin”, concluye, “que no se trata de dejar todos los problemas en manos de PhDs de universidades extranjeras- reconozco que mi deformación profesional me lleva a pensar que más educación, más exposición al mundo y más preparación suponen mejores resultados, y es claro que no siempre es así. Y, si, lo se, los tecnócratas de Kennedy (the best and the brightest) metieron al país, con todas sus certezas y sus análisis, en la guerra de Vietnam. Pero los problemas a los que se enfrenta el gobierno de España no son sencillos- yo personalmente preferiría que la decisión sobre si el IVA debe o no subir la tomara el gabinete de Chile- el entrante, o el saliente”.

viernes, 5 de marzo de 2010

A TODAS VOSOTRAS. ( Alida Verdún )

No te asustes de tus manos,
en ellas está tu experiencia,
has luchado ante las adversidades
no te rindas ahora, ten paciencia.

Puedes pasar noches en vela
pendiente de los que más quieres,
puedes rendir en tu trabajo
aunque por dentro sientas que
mueres.

Mientras hablas por teléfono
puedes sujetar a tu bebé
al tiempo que preparas la cena
y cierras la puerta con un solo pie.

Puedes sonreír a tus hijos
cuando llorar es lo que te apetece,
puedes ignorar el dolor
que tan sólo con abrazarte,
desaparece.

Camina segura mirando al frente
que para atrás ya has ido
bastante
dile hoy a la vida,
que de ella, vas a enamorarte.

Toma tus decisiones
sin que nadie te las imponga.
No dejes que por la fuerza
te hagan parecer una sombra.

A ti mujer que sobre la tierra
aguantas tantos pilares fuertes,
no aceptes un no por respuesta
y cree en lo que mereces.

A todas vosotras

miércoles, 17 de febrero de 2010

INTERVENCIÓN DE MARIANOP RAJOY EN EL DEBATE ECONÓMICO

Muchas gracias, señor Presidente. Señorías:
No sé si el señor Rodríguez Zapatero nos ha entendido mal con motivo de
esta convocatoria, pero no le hemos hecho venir para que nos consuele, ni
para ofrecerle la oportunidad de que exponga sus excusas, sino para que
nos explique de viva voz qué es lo que está pasando.
Le hemos hecho venir porque atravesamos una situación de progresivo y
alarmante deterioro. Lo que se ve y lo que se oye transmite una penosa
sensación de falta de rumbo, de improvisación, de desgobierno. Nos
hemos convertido en la comidilla de nuestros socios europeos.
Esta situación le inquieta a todo el mundo. A ustedes, sin duda, también
puesto que han llegado a hablar de conjuras internacionales.
¿Qué está pasando, señoría?
Veníamos a escuchar sus explicaciones. En lugar de hacerlo nos descarga
la habitual letanía de autosatisfacciones y buenos augurios.
En esto he de reconocer, señor Rodríguez Zapatero, que es usted
coherente.
Una vez tras otra ha venido a decirnos que la recuperación es inminente.
Eso, después de negar la crisis por razones electorales, culpar a otros
de la misma, afirmar que sería pasajera y anunciar brotes verdes a cada
vuelta del camino.
Hoy nos anuncia, una vez más, y ya hemos perdido la cuenta, que estamos
a punto de superar la crisis. Y, una vez más, insiste en que, esta vez sí, la
recuperación económica se producirá este año; y que, esta vez sí que sí,
tenemos la creación de empleo al alcance de la vista, casi al alcance de la
mano.
Es decir, señoría, lo de siempre.
A veces pienso, señoría, que no estamos hablando del mismo país.
¿Estoy mal informado o tenemos medio millón de parados más que hace
seis meses?
¿Y hemos sobrepasado los cuatro millones de parados que no íbamos a
alcanzar?
¿Y hemos superado una tasa de paro juvenil del 44%?
¿Y es cierto que ha comunicado usted a Bruselas que en este año 2010 se
destruirán 360.000 empleos más?
Si todo esto es cierto, ¿de qué estamos hablando, señorías?
¿Y cuál es esa protección social que tanto satisface al señor Rodríguez
Zapatero?
¿Se refiere, tal vez, al millón largo de parados que no tienen cobertura?
¿A los 400 autónomos que se van al paro cada día?
¿Al millón de familias con todos sus miembros en el paro?
¿De qué presume?
¿Cuáles son sus éxitos en política social?
Porque vamos a ver, señoría, no quisiera equivocarme:
¿Es cierto que el Estado está gastando un 70% más de lo que ingresa?
¿Y que el Déficit público alcanza ya el 11,4 % del PIB?
¿Digo bien si digo que la Deuda ha pasado del 36% del PIB al 55% en dos
años?
¿Y que las pequeñas y medianas empresas y que los trabajadores
autónomos están ahogados por los impagos y la falta de crédito?
Si todo esto es cierto, ¿qué es lo que va bien?
Si todo está tan bien encarrilado, ¿por qué se acuerdan tanto de España
en la Unión Europea? ¿Por qué les preocupa a ellos una situación que
usted considera que mejora de día en día?
¿Tendrá algo que ver con ese déficit gigantesco que ha creado usted en
dos años? ¿Tendrá alguna relación con esa deuda oceánica que nos ha
cargado en la espalda a nosotros, a nuestros hijos y aún a los hijos de
nuestros hijos?
¿No se da cuenta, señoría, de que ya no inspira confianza ni dentro
ni fuera de España, ni a los consumidores ni a los inversores, ni a los
ciudadanos en general?
Eso es lo más grave que nos está pasando en este momento.
Esto, la pérdida de confianza en su forma de actuar, es lo más grave que
nos está pasando en este momento.
No inspira confianza, en primer lugar, porque no dice la verdad. Y no lo
hace porque esté ciego o porque vea las cosas de otra manera. No. No
inspira confianza porque niega la realidad con afán de engañar.
Ahora dice que estamos a punto de abandonar la crisis. ¿De dónde lo
saca? Porque, dejando aparte previsiones de otras instituciones, es su
Gobierno el que acaba de decir a Europa que la Economía española se
contraerá también este año. ¿O es que no lo dice?
Y no inspira confianza porque no hace nada de lo que debe hacer.
No inspira confianza porque no ha tomado las medidas adecuadas que le
han aconsejado todas las instituciones nacionales e internacionales a las
que ha menospreciado. Usted sólo hace anuncios. Ha venido en un sinfín
de ocasiones a esta Cámara a presentar planes y más planes, anuncios
y más anuncios. Y cada vez que viene las cosas están peor. ¿Para qué
valen sus planes y para qué valen sus anuncios?
Para colmo, señor Rodríguez Zapatero, sus últimas actuaciones, sus
palabras y sus promesas, no se corresponden con los hechos.
Si los parados, especialmente los parados, necesitan una reforma laboral
en serio, y usted se limita a dar un guión informativo y delegar su
responsabilidad en sindicatos y patronales, que llevan dos años en esa
tarea, está usted rehuyendo sus responsabilidades. Eso sí, con mucha
trompetería dialéctica, muchas fotos y muchas ruedas de prensa en
Moncloa.
Anuncia en Bruselas, 28 días después de aprobar los Presupuestos
Generales del Estado, donde aumenta el gasto en 27.000 millones,
anuncia una reducción del gasto público de 50.000 millones de Euros en
cuatro años, pero de ellos sólo 5.000 este ejercicio. Señoría, su voluntad
de reducir el gasto público es poco creíble. Y le diré por qué. Fíjese, de
5.000 millones de euros de recorte anunciado para 2010, solamente 250
millones de euros son disminución del gasto corriente. El resto, el 95%,
lo quita usted de inversiones productivas, apoyo a las empresas y trucos
contables como los 1.500 millones del fondo de contingencia. Y dice usted
que en los próximos, no en éste, va a bajar el capítulo de personal un 4%.
Así ha evolucionado el capítulo de personal desde que usted es presidente
del Gobierno: ha subido el 41%.
Me temo que estamos ante un nuevo anuncio, una fórmula para salir del
paso; una más de esas a las que ya nos tiene habituados.
¿Cómo puede inspirar confianza un gobierno que remite un plan por la
mañana y lo rectifica por la tarde, que propone un nuevo sistema para
calcular la pensión de jubilación y luego dice que no lo ha hecho, que
utiliza un discurso distinto para cada interlocutor y dice una cosa aquí, otra
en Londres, y otra a los sindicatos, procurando quedar bien con todo el
mundo?
Esto no sale gratis. La realidad no perdona el engaño, y dar pie a la
desconfianza es el peor perjuicio que se está causando hoy a la economía
española.
No busque culpables más allá de su escaño porque todo el mérito es suyo.
No es que ahora le miren en Europa con malos ojos, es que ahora le
conocen.
No busque conspiraciones ni chivos expiatorios. Averigüe qué ha hecho
usted para que su gobierno suscite tantos recelos.
Y no es España la que inspira desconfianza: es usted, es la forma que tiene
este Gobierno de llevar la economía.
España es un país fiable, porque es un país que cumple, España es una
nación seria; tanto que su vicepresidenta, la señora Salgado, ha presumido
en Londres de cómo los españoles supimos cumplir aquellos dificilísimos
criterios de Maastricht. Es verdad: lo hicimos. Se le ha olvidado decir a
la señora vicepresidenta que entonces gobernaba el PP, pero es verdad:
España es una nación seria y adulta que entiende los problemas y acepta
los sacrificios cuando está bien gobernada.
España es un país serio; el gobierno de su señoría, no.
Acaba de ofrecer en estos días una exhibición más de inconsecuencia.
Por un momento parecía que, acuciado por los mercados, le hubiera
acometido el arrepentimiento. Parecía dispuesto, aunque fuera de forma
tácita, a reconocer sus errores y a corregir el daño que ha causado a la
economía de los españoles.
De pronto se acuerda de que urge reducir el gasto público, le apremia la
reforma de las pensiones, y decide, con mano firme, abordar la siempre
denostada reforma laboral.
Parecía increíble, porque se estaba llevando la contraria a usted mismo,
de viva voz.
En efecto, era increíble. Un espejismo. Un gesto más. Amagar y no dar.
A los pocos días todo quedaba en palabras. Yo comprendo, señor
presidente, que gobernar es muy duro.
Corregir el déficit exigiría, ciertamente, reducir ya varias decenas de miles
de millones, cargarse los dispendiosos presupuestos que aprobó hace un
mes, cambiar la reciente reforma de la financiación autonómica que sólo
va a traer más endeudamiento y exponer un plan, probablemente poco
agradable, de recortes en el gasto. Comprendo que le tiemble la mano.
Y, por tanto, comprendo que, una vez que ha pasado el susto
internacional, decida no complicarse la vida. Lo puedo comprender, pero
no lo puedo admitir.
Ha sido un momento de pánico, pero ha tenido la virtud de obligarle a
reconocer lo que necesita España: reestructurar el gasto público, acabar
con el descontrol del déficit y de la deuda, acometer la reforma laboral.
A ello, hemos de añadir la rebaja de impuestos para los emprendedores,
la reestructuración del sistema financiero y las reformas de sectores
estratégicos.
En fin, vamos a lo que más importa en el debate de hoy.
¿Quién se ocupará de ofrecer a los españoles lo que usted no ha querido
darles?
¿Quien acometerá la reducción del gasto, la corrección del déficit y el
control de la deuda? Usted no ha querido hacerlo.
¿Quién va ocuparse de que vuelva a circular el crédito y recupere su
aliento la actividad económica? Usted no ha querido hacerlo.
¿Quién se atreverá a hacer la reforma laboral que despeje el horizonte de
cuatro millones cuatrocientos mil parados? Usted no ha querido hacerlo.
¿Quien va a decir la verdad a los españoles y dejar claro que sin sacrificios
no podemos recuperar el bienestar? Usted no ha querido hacerlo.
Y digo que “no ha querido” porque en ningún momento le ha faltado a usted
el apoyo de una mayoría en esta Cámara.
No ha habido ni una sola medida económica, incluida la más importante,
los Presupuestos Generales del Estado, que no haya podido salir adelante
por falta de apoyos, ninguna.
Todas las normas que usted ha propuesto, todas, se le han aprobado y en
la única ocasión que podían faltarle los apoyos habituales, en el caso del
sistema financiero, contó con la ayuda del Partido Popular.
Ha podido usted gobernar como ha querido. Es usted, por lo tanto, el único
responsable de la actual situación.
Bien, señorías, la gran pregunta que cabe hacerse es ¿qué se puede hacer
en estas circunstancias, en las que la tarea sigue abandonada porque el
responsable, que es usted, a pesar de su mayoría en esta Cámara, que la
ha tenido, no ha querido asumirla?
Usted ha venido a pedir ayuda, diálogos, acuerdos, incluso nos ha
anunciado que ha creado una comisión.
Bien, yo le recuerdo, que en esta misma cámara le he ofrecido, y ahí está
el diario de sesiones, no una vez sino seis, la posibilidad de ponernos de
acuerdo para combatir la crisis. Usted lo ha rechazado, no una vez sino
seis.
¿Qué ha alegado usted en la última ocasión, hace mes y medio?
Concretamente el 30 de diciembre, cuando se le preguntaba por la posible
reedición de Pactos de la Moncloa. Respondía, señor Rodríguez Zapatero,
una cosa asombrosa tratándose de crear empleos y corregir las cuentas:
alegó usted diferencias ideológicas, profundas diferencias ideológicas. ¿Y
eso qué significa? Que no quería pactos.
Ha aducido usted para no llegar a acuerdos en materia económica con el
PP que “nos separan diferencias ideológicas de fondo” en este terreno.
Yo creo, señoría, que lo que nos separa de verdad son las diferentes
actitudes ante la realidad. Por ejemplo, la pasada semana decía usted
en esta Cámara que la economía española no está peor que hace seis
meses.
Escuchen bien. Para el Presidente del Gobierno la situación económica no
ha empeorado en los últimos seis meses. En este tiempo se han destruido
300.000 empleos, se ha incrementado el paro en 504.000 personas, el
número de afiliaciones a la Seguridad Social ha descendido en 600.000,
la actividad económica ha seguido cayendo, el consumo sigue estancado,
la inversión continua descendiendo, el déficit del sector público sigue
aumentando y la deuda pública engordando.
Pues bien, señorías, hay que decir la verdad, hay que tener el valor de
reconocerlo y después de afrontarlo. Esa es la diferencia más importante
que tenemos usted y yo.
Como comprenderá que vistas sus contradicciones, sus cambios de
rumbo, sus errores de diagnóstico, sus continuas improvisaciones sus
cambiantes actitudes ante la crisis, su credibilidad en esta materia está
bajo mínimos.
Y esto más allá de los resultados en los que ya no voy a incidir.
Por lo tanto, entenderá señor Rodríguez Zapatero que, como condición
previa para liderar un proceso de acuerdos, antes tiene usted que
recuperar la credibilidad perdida. Porque en caso contrario, y para
continuar con las mismas extravagancias económicas, eso que llama usted
imperativos ideológicos, no le hace falta ningún pacto. Se basta y se sobra
usted con sus apoyos habituales.
Por lo tanto, si quiere darnos pruebas de que va en serio y de que se ha
terminado la etapa de los planes, los anuncios, y de los nuevos anuncios
y de los anuncios que se vuelvan a anunciar, tiene usted una ocasión
inmejorable ahora.
Anuncie, aquí y ahora, que quedan sin efecto las subidas de impuestos
que usted ha promovido para este año. Me refiero a los impuestos sobre el
ahorro y al Impuesto sobre el Valor Añadido.
Anuncie, aquí y ahora, que se pone en marcha de forma inmediata lo
acordado el otro día en esta Cámara, con el apoyo de su grupo
parlamentario, de no exigir el pago del IVA hasta que la factura este
cobrada.
Anuncie, aquí y ahora, que está dispuesto, ya este mismo año, a acometer
una más intensa reducción del gasto público de la que usted ha anunciado.
Comprométase a reducir durante este ejercicio en 10.000 millones de
euros el gasto de funcionamiento del Estado. Ha dicho usted que puede
hacerlo, hágalo y comprométase aquí. Empezando, señor presidente, por
la disminución en un 25% de altos cargos, aprobada por esta Cámara, por
mayor hace una semana.
Anuncie, aquí y ahora, que va a modificar de forma inmediata la Ley
General de Estabilidad Presupuestaria, que usted liquidó en la anterior
legislatura, para establecer techos de gasto y límites de endeudamiento a
todas las Administraciones Públicas y garantizar así el cumplimiento del
Programa de Austeridad. Vuelva a la estabilidad de Ley Presupuestaria
que usted derogó porque quiso.
Anuncie, aquí y ahora, que para aliviar el gravísimo problema de liquidez,
motivado por los impagados y la escasez de créditos que tienen los
autónomos y las pequeñas y medianas empresas, va a transformar la
totalidad del Fondo de Inversión Local de 5.000 millones de euros en una
línea de crédito para el pago de facturas pendientes a esos proveedores.
Anuncie aquí que se va a probar una ley verdadera ley contra la
morosidad, sin subterfugios, con un límite de 60 días para el pago de las
facturas, que no deje al simple pacto entre las partes el cumplimiento de
pago o el cumplimiento de la emisión de la factura. Anúncielo aquí.
Si hiciera esto, y se comprometiese aquí, delante de esta cámara, le hablo
de cosas que han aprobado esta misma Cámara empezaría usted a dar
algunas muestras de que se está tomado en serio las cosas. Y entonces
podemos hablar de todo lo demás.
Podemos hablar de la reforma del mercado laboral, para evitar que haya
más de un 30% de trabajadores temporales con indemnización cero, y,
por tanto, habrá que hacer otro nuevo modelo de contrato
Podemos hablar en serio de la reestructuración del sistema financiero. Es
que el FROP al que usted se ha referido aquí fue aprobado en junio y
estamos en febrero y no se ha hecho ninguna operación.
Podemos hablar de pensiones, claro que podemos hablar señor presidente
del Gobierno.
Podemos hablar de la competitividad, a través de más competencia y de la
unidad de mercado.
Y podemos hablar de la reforma educativa y la del sistema energético,
pero haber si usted se aclara, díganos si está de acuerdo –yo ya digo que
sí- con lo que dijo ayer el ministro de Industria, temer a la energía nuclear
es como temer a los eclipses de luna o de sol, yo estoy de acuerdo con
usted, pero al ver si el presidente del gobierno se clara, y también está de
acuerdo con usted.
Si hace todo eso, aquí nos tiene y si no lo hace, y si no rectifica, dada la
situación, tiene que permitir que otros lo hagan.
Esta es la cuestión, señorías: es preciso que las cosas cambien, en eso
está todo el mundo de acuerdo, pero quien lo impide es usted, que ni
cumple con su obligación ni permite que otros lo hagan.
Termino ya.
Tienen ustedes tres alternativas:
La primera que usted, señor Rodríguez Zapatero, rectifique a fondo y con
pruebas fehacientes, aquí y ahora, su política económica, porque así no
podemos seguir.
La segunda, como estoy convencido de que usted no va a ejercitar su
prerrogativa constitucional de disolver las cámaras, no la veo muy factible
aunque aquí hay una alternativa dispuesta a gobernar en esta Cámara. .
La tercera es que ustedes, que ganaron las elecciones, que tienen una
mayoría legítima en esta cámara, que con esa mayoría y con ningún
voto más, invistieron como presidente de gobierno al señor Rodríguez
Zapatero, reconsideren su posición.
Son ustedes los que tienen que decidir.
Ustedes verán lo que hacen, pero no duden de que si se empecinan en
mantenella, iremos de mal en peor.
Perderemos dos años más, por el puro capricho de retrasar lo inevitable.
El tiempo no traerá el remedio. El tiempo sólo ayuda a los que se ayudan.
España necesita ya un gobierno en el que se pueda confiar, y no lo tiene.
En España hay una tarea urgente que realizar, y nadie la realiza.
Necesitamos que las cosas cambien, no hay nadie que no lo diga, y
en manos de ustedes está el cambiarlas. Ya saben cuáles son sus
alternativas, muchas gracias.

lunes, 8 de febrero de 2010

DEPORTE ESCOLAR EN ALCOBENDAS

Uno de los principales objetivos del gobierno municipal de Alcobendas en materia deportiva es el desarrollo del deporte escolar. Gracias a la colaboración de los clubes y las AMPAS, en nuestra ciudad se ha impulsado la práctica del atletismo y la natación, y ahora acabamos de iniciar un nuevo proyecto, el “Escobasket”, para fomentar el baloncesto.

La propuesta del deporte escolar consiste en lograr que nuestros jóvenes incorporen la práctica deportiva a su modo de vida, como un valor capaz de aportar a su desarrollo personal múltiples y saludables beneficios. La finalidad es completar el desarrollo educativo de cada deportista a la vez que satisfacer sus necesidades individuales.


Los principios que inspiran el programa de deporte escolar son formativos, educativos y lúdicos, por lo que deportistas, profesores, entrenadores, asociaciones de padres, colectivos arbitrales, etc., deben dar un tratamiento especial a estas actividades, procurando entre todos trasladar los principios del juego limpio, el compañerismo y las prácticas de vida saludables, el rechazo a la violencia y favorecer la integración de todos los componentes de un equipo sin discriminación de ningún tipo.

En definitiva, lo que pretendemos en Alcobendas es contribuir a una mejor formación integral de la persona, enseñando a los estudiantes el valor de la cooperación y el trabajo en equipo, ayudar a un desarrollo físico más sano y armonioso así como a emplear el tiempo de ocio de forma divertida.