miércoles, 23 de marzo de 2011

EL ECOSPORT, UNA ENTIDAD EJEMPLAR

Una de las cosas que más orgullo me produce desde que estoy al frente de la Concejalía de Deportes es el grado de compromiso que tienen las entidades deportivas con el fomento de la práctica deportiva y la promoción de la ciudad.

Una de las que más ha destacado en los últimos años es la Agrupación Deportiva Ecosport, cuyo trabajo no ha pasado desapercibido para la federación Española de Triatlón.

El próximo Sábado 26 de marzo, Alcobendas será epicentro del duatlón nacional porque aquí se va a disputar el Campeonato de España Contrarreloj organizada por Ecosport. Con motivo de ésta prueba, me gustaría que hubiera un especial recuerdo para Miguel Ängel Cuchillo, persona sin la que no se puede entender el desarrollo de ésta disciplina deportiva en Alcobendas.

Miguel Angel nos abandonó prematuramente tras haber realizado un trabajo excelente, que hoy tiene continuidad gracias a Angel Aguado y todo su equipo, capaces de formar a más de 200 deportistas y una veintena de jóvenes que compiten al más alto nivel.

Todo éste trabajo se ve recompensado con triunfos y medallas, lo que les ha convertido, por méritos propios, en un club de referencia no sólo en la Comunidad de Madrid, sino también en el resto de España.

martes, 22 de marzo de 2011

EL DIA DEL PADRE.

¿Cuáles son las cosas más importantes de la vida?

Al pensar en ello, cierto poeta escribió que son “poder querer a alguien, que nos quieran y no morir después de nuestros hijos”. Es un veredicto hermoso y sobre todo inapelable. Otro poeta, Jose Carlos Llop, corrobora esa percepción al apuntar, precisamente en una elegía dedicada a su padre, que “la compañía de mis hijos le ha dado a la palabra vida, a la palabra muerte, un sentido distinto.

De alguna manera, ambos poetas apuntan a la misma intuición: que la vida humana nunca es vida en soledad, sino que viene marcada desde la cuna por la interdependencia en los afectos. Y al cabo, en una relación de texturas tan complejas como es la relación entre padres e hijos, la propia naturaleza lanza un mensaje de alegría sobre la naturaleza humana: los vínculos más irrompibles, más irrenunciables, son los vínculos entre padres e hijos.

Y esa dialéctica de arraigo o desarraigo es capaz de marcar toda nuestra existencia. Véase un dato no menor: infinidad de animales son capaces de desenvolverse sólos, el hombre necesita, para llegar a la edad adulta, largos años de crianza, al fin y al cabo, una de las acepciones del amor.

En los tiempos clásicos se acuñó el concepto de piedad para definir la correspondencia afectiva de los hijos hacia los padres: un sentido de obligación, de reverencia, de emoción en su sentido más noble, de reconocimiento.

Está en Eneas salvando a su padre, Anquises, en la Eneida. Está en las “Coplas de Manrique”. Está en aquella tarde de lluvia en Buenos Aires que le trajo a Borges ”la voz, la voz deseada de mi padre que vuelve y que no ha muerto”.

A la inversa, tenemos al rey Príamo reclamando, en la Ilíada, el cuerpo de su hijo Patroclo. Tenemos al espectro del padre de Hamlet, que se despide de su hijo con un “Remember me”. Y tenemos , en las insuperables vidas de Plutarco, un retrato de figura paterna que tampoco ha sido superado todavía: el de “Catón el viejo”, para quien “ningún negocio era tan urgente que le hiciera apartarse de estar presente en el baño del niño”, un niño para quien escribió su “Historia de Roma” y a quien enseñó a leer, a cabalgar, a nadar y a soportar las penalidades del frío y los rigores del calor.

Ese celo paterno de Catón encontraría, siglos después, su prolongación más célebre en una persona absolutamente insospechada: Lord Chesterfield, libertino y gran señor dieciochesco y uno de los mayores ingenios y políticos de su siglo. Alguien así, sin embargo, encontró tiempo para escribir nada menos que 430 cartas a su hijo Philip, correspondencia privada que, pasado el tiempo, sería un clásico mayor de la literatura universal, aunque sólo sea porque “nunca hijo alguno ha sido guiado, seguido, acompañado, adoctrinado,, aconsejado, enseñado, reprendido, con más paciente dulzura y vigilancia”. O, si acaso, un solo: el Emilio de ficción, descrito por Rousseau, este pionero del socialismo que, en su obra literaria, hizo a Emilio huérfano de padre para ponerlo en manos de un filósofo. ¿Por qué será que todo totalitarismo ha querido destruir esa complicidad sagrada entre los hijos y los padres?

No pocas cosas parecen conspirar hoy contra la paternidad. El freudismo hizo al padre culpable de todo o casi todo. Su papel tradicional, protector, tutor, ejemplo, ha sido puesto en duda por quienes han abogado que el padre sea un amigo más.

Sin embargo, las relaciones padre-hijo gozan de la misma salud excelente de siempre: los niños siguen siendo, como quería Cobbett allá en el siglo XVIII, “la delicia de tu mocedad, el orgullo de tu edad madura y el puntal de tu vejez”, y la figura del paterfamilias sigue siendo la única que se hace más grande cuanto más vamos creciendo.

El maestro de la vida. (Ignacio Peyró)

A MI MANERA

El final ya está aquí y enfrento el último telón.
Amigo, lo diré sin vueltas.
Tuve una vida satisfactoria.
Recorrí todos y cada uno de los caminos.
Y más, mucho más aún.
Lo hice todo a mi manera.
Tristezas, algunas tuve que no vale la pena comentar.
Planeé cada etapa programada, cada cuidadoso paso en mi camino.
Hubo momentos en que di pasos más largos que mis piernas.
Afronté los hechos y me mantuve intacto y lo hice todo a mi manera.
Amé, reí y sufrí.
Me tocó ganar, también perder.
Pues ¿ Qué es un hombre ? ¿Qué ha logrado?
Si no es fiel a sí mismo, no tiene nada.
Decir las cosas que siente realmente y no las palabras del que se arrodilla.
Mi historia muestra que asumí los golpes y lo hice todo a mi manera.

(Paul Anka.)

viernes, 4 de marzo de 2011

LA PAZ SEA CON NOSOTROS

En el andén del Metro, se me acerca un antiguo enemistado ( muchos años de repudio) y, sin preámbulo, me da la paz. Esto ha ocurrido verdaderamente, al pié de la letra, y por eso lo cuento. Grandioso acontecimiento personal.

La reconciliación ha proseguido en el vagón, en el trayecto común, y luego ha permanecido en mí como una inmersión de alegría y gratitud. Cuando he salido del Metro estaba lloviendo, pero no me daba cuenta, bajo un sol radiante.

La asociación de ideas es arrolladora. El evangelio del Domingo pasado (Mateo, 5, 38-48 ) propone amar al enemigo. Más concretamente; haced bien a los que os odien, bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os maltraten (Lucas,6, 27-28 ). ¡ Ésta si es una revolución! ¡La prueba del nueve del cristiano!. ¡Máxima dificultad! Pero, por lo menos, hay que pensarlo, hay que intentarlo.

¿Cómo practicar el mandato evangélico en la sociedad que aconseja no dar al enemigo ni agua; en la sociedad del éxito a toda costa, caiga quién caiga?
El perdón a los enemigos ( no digamos el amor) suele ser un acto suscitado por la proximidad de la muerte, un acto testamentario.

Una sonrisa por favor. Se atribuye a Narváez moribundo, preguntado por el sacerdote si perdonaba a sus enemigos: No tengo enemigos padre, los he matado a todos.

No hay que esperar, porque todos los días, de algún modo, morimos. Del sueño de todas las noches, muerte caliente, resucitamos todas las mañanas ( la resurrección de los vivos). No hay, pues, excusa para la demora (Trabaja como si fueras a vivir eternamente, vive como si fueras a morir esta noche).
Queda algún problema técnico (usted me entiende). Habrá que distinguir entre conciliación y reconciliación. Se habla más enfáticamente de reconciliación; pero no se puede reconciliar lo que nunca estuvo anudado. Conciliación, parece, tiene más mérito; pero, como sea y por donde sea, empecemos.

El cabrero del cuento, pasaba las noches intentando dar una pedrada a la Luna. Por supuesto, no lo consiguió, pero llegó a ser el mejor hondero de la comarca.

ENRIQUE DE AGUINAGA- LA GACETA

jueves, 3 de marzo de 2011

“ DIAS DE GRACIA”

Hace ya muchos años, en la década de los sesenta del siglo pasado, las veladas de boxeo se televisaban cuando había algún deportista español con posibilidades de ser campeón de Europa o del Mundo. Así recuerdo haber visto, acompañado de mi padre, grandes peleas de los míticos Legrá, Carrasco, Velázquez, Perico Fernández o Durán, sin olvidarme de Urtain, que además de ser vasco, como toda mi familia, fue un gran fenómeno social de la época. Mi padre veía en él, sobre todo al principio, la reencarnación del no menos mítico Paulino Uzcudun, que en la década de los treinta peleó con los grandes de su época como Primo Carnera en Europa y el gran Joe Luis en Estados Unidos. También conocí y pude ver pelear a Alfredo Evangelista, aquél uruguayo nacionalizado español, que consiguió hacer combate nulo con el mismísimo Mohamed Alí ( Cassius Clay ).

Hoy, afortunadamente para los amantes de éste deporte, en España se vuelve a hablar de nuevo de boxeo. Ya tenemos otra vez, grandes pugilistas capaces de emocionarnos con sus peleas y sus victorias. Castillejos y Campillo han sido los estandartes de los últimos años.

En Alcobendas tenemos a un campeón de España de los pesos welterque se llama Javi Vega. Fui afortunado al acudir a ver su pelea por el título en san Sebastián de los Reyes. Me impresionó su seguridad, su preparación y la forma en que se proclamó campeón de España.

Juan Luis Recio, fotógrafo también de Alcobendas, es el autor de todo el material con que se ha editado un libro sobre la vida de Javi vega. A ese libro lo ha titulado “ Dias de Gracia “ y el Martes pasado tuvo lugar su presentación en el salón de actos del polideportivo José Caballero de nuestra ciudad. La presentación corrió a cargo del director de Grada , Javier Fernández, ante un auditorio repleto de amigos, boxeadores, familiares y amigos..

Para los que hemos tenido la suerte de seguir viendo boxear a Javi Vega es, también todo un placer repasar su vida acompañada de una excelente colección de imágenes tomadas por Recio, que reflejan la dureza, el esfuerzo, el estado de ánimo antes, durante y después de los combates.

El trabajo ha merecido la pena. Ellos son de Alcobendas. Ellos son dos de los nuestros. Dos deportistas de raza.

martes, 22 de febrero de 2011

VOLEY ALCOBENDAS, JUNIOR

El voleibol femenino se suma a la amplia lista de deportes en los que los equipos de Alcobendas cosechan éxitos nacionales.

Las junior del Voleibol Alcobendas se han proclamado subcampeonas de España en el torneo disputado este fin de semana en Murcia, donde compitieron con otros 23 equipos.

Se trata de un torneo, la Superliga femenina junior, creadao por la Federación Española para fomentar la participación de las jóvenes jugadoras. Debo destacar la importancia de esta iniciativa ya que los clubes que participan en Superliga y Superliga 2, las divisiones de oro y plata del voley español, están obligados a participar en el campeonato con equipos junior, lo que permite promocionar a la cantera para ampliar los niveles competitivos de aquellas jóvenes que se decantaron por esta disciplina deportiva.

Todas acudieron con el objetivo de hacer un buen papel, pero las nuestras fueron un paso más adelante. Pocos contaban con ellas y no estaban en el grupo de favoritas, pero el equipo dirigido por Paula Tirini con Sofi Muller, Virginia Calvo Ranz, Mary Alvarez del Burgo, Sofía Elizaga Rus, Leticia Leria, Ana Muller, Selene Lobato, Clara Martínez, María Figueroa y Patricia Rodríguez se metió en la gran final de forma brillante y tan solo cedió en la lucha por el título ante Las Palmas de Gran Canaria 2016, una de las grandes potencias en categorías inferiores del voleibol español.
La cantera alcobendense demostró sus hechuras y apuntó su gran futuro.

Ya habían dado prueba con sus tirunfos en el campeonato juvenil de la Comunidad de Madrid y con la destacada presencia de una de sus jugadoras, Ana Muller, con la selección española cadete.

miércoles, 16 de febrero de 2011

QUE BONITO AMOR

Qué bonito amor,
qué bonito cielo, qué bonita luna,
qué bonito sol, qué bonito amor.

Yo la quiero mucho,
porque siente todo lo que siento yo.

Ven juntito a mí, quiero que tus manos,
me hagan mil cariños. quiero estar en ti.

Dame más amor, pero más y más,
quiero que me beses, como tú me besas
Y después te vas.

Yo comprendo que mi alma en la vida,
no tiene derecho a quererte tanto.

Pero siento que tu alma me grita,
me pide cariño y no más no me aguanto.

Qué bonito amor, qué bonito cielo,
qué bonita luna, qué bonito sol.

Si algo en mí cambió, te lo debo a ti,
porque aquél cariño, que quisieron tantos,
me lo diste a mí.

Qué bonito amor....

VIVA SAN VALENTÍN.